EL MOTORISTA FANTASMA


Título original: Ghost rider
Director: Mark Steven Johnson
Guión: Mark Steven Johnson
Año: 2007
Nacionalidad: USA
Duración: 114'

Intérpretes:
Nicholas Cage
Eva Mendes
Peter Fonda
Wes Bentley
Brett Cullen
Donal Logue


Después de unas compras de DVDs en unos grandes almacenes simbolizados por un triángulo verde y de cenar en la cadena de hamburgueserías del payaso, entramos con el nivel necesario de endorfinas para ver este tipo de película.

Antes de empezar la película vimos el trailer de Spiderman 3. Con lo cual es como si ya hubiera visto la peli, pues casi es un resumen más que un avance. Cuento esto porque había visto en repetidas ocasiones varios trailers de El motorista fantasma. Así que, como era de esperar hubo pocas sorpresas al ver la película.

Estamos ante una película de un personaje menos popular de Marvel como puede ser el citado Spiderman, así que tiene mucho menos presupuesto y menos publicidad de lo que tendrá la 3ª entrega de Spiderman.

La peli empieza con algunas variaciones sobre la historia original del cómic, aunque tampoco parecen importantes. Se nos presenta un joven Johnny Blaze de 16 años interpretado por Matt Long.
En lugar de estar muriéndose de cáncer el padre de Roxanne, es su auténtico padre, Barton Blaze (Brett Cullen), el que va a morir. Aquí vemos un pequeño guiño al comic, pues, Brett Cullen es mucho más parecido a Johnny Blaze que el propio Nicholas Cage.

Una vez hecho el pacto con Mephistopheles (aka Mephisto) tenemos un salto en el tiempo, y Johnny Blaze ya tiene los rasgos de nuestro actor favorito, Nicholas Cage.
No sabemos si otro de los cambios con respecto al cómic es que el pacto con Mephistopheles hace que Johnny Blaze envejezca más rápido que el resto. Pues cuando empieza la película tanto Roxanne como él tienen 16 años, pero después él aparenta más de cuarenta y ella poco más de treinta.
Nos encontramos a Nicholas Cage poniendo su cara de bobo melancólico en casi todas las escenas. Hay una en la que su mayor alegría es poder ver en la tele a unos monos pegando saltos, y viendo la interpretación, cuesta distinguir quien tiene el coeficiente intelectual más alto.

Por suerte llega un momento en que todo esto se acaba y se convierte en El motorista fantasma. Aquí es donde vemos que han fusionado los dos principales Motoristas del cómic, pues tanto la apariencia como los poderes están sacados de Daniel Ketch (el motorista de los 90). Los pinchos, las cadenas, la mirada de fuego que hace sufrir a los culpables todo el mal que ellos han infligido a los demás. Además de ver a Johnny Blaze disparando fuego infernal con su recortada tal y como hacía en los cómics protagonizados por Daniel Ketch.
Estas imágenes, y la del jinete fantasma a caballo serían las más impactantes, pero por desgracia ya hemos visto todo eso en los trailers y no hay mucha sorpresa.

Por lo menos a partir de la primera aparición de la calavera llameante la película se convierte en varias secuencias de acción entretenidas e impactantes visualmente. Aunque el guión es parecido al de un videojuego, pues solo tiene que ir matando uno a uno a los ridículos esbirros de Blackheart, que recuerdan bastante a los malos de la peli sobre Elektra.

Con un final en forma de duelo en el oeste en un pueblo abandonado, que me recordó algo al final de El bueno, el feo y el malo, o El Mariachi o incluso a algunas secuencias made in Sam Raimi de su saga Evil Dead. Lástima que Nicholas Cage quiera que su inexpresivo rostro salga más de la cuenta y le veamos más a él que a su alter ego.

Para acabar de subir el nivel de endorfinas, los créditos finales nos ilustran una música en plan Tecnocountry que hacen bueno el Johnny techno ska de Paco Pil de los 90.

Dejan un final abierto para que Johnny Blaze protagonice una 2ª parte, lástima pues tenía esperanzas de que se hiciera una secuela con Daniel Ketch de protagonista, sin Nicholas Cage.

Lluís Alba