HAPPINESS


Título original: Happiness
Director: Todd Solondz
Guión: Todd Solondz
Año: 1998
Nacionalidad: USA
Duración: 134' / 141'

Intérpretes:
Jane Adams
John Lovitz
Philip Seymour Hoffman
Dylan Baker
Lara Flynn Boyle
Ben Gazzara

Después de rodar Bienvenidos a la casa de muñecas, Todd Solondz pasó de una historia centrada básicamente en un único personaje a rodar una película coral.

No estamos ante una película coral como puedan ser Vidas cruzadas, Magnolia o Crash (por desgracia no me refiero a la de Cronenberg), si bien tienen la misma estructura.

Así vamos viendo la vida de varios personajes y poco a poco se nos van hilvanando sus historias, hasta que llegamos al tronco común que las une: las tres hermanas Jordan.

Joy (Jane Adams), insegura e incapaz de mantener un novio mucho tiempo. Helen (Lara Flynn Boyle), aparentemente triunfadora desde que escribió una novela, soltera, atractiva, independiente... pero infeliz en el fondo, pues solo sale con hombres perfectos. Y Nancy (Molly Shannon), casada y con hijos, una vida feliz bajo el punto de visto conservador americano, excepto porque está casada con un pederasta (Dylan Baker).

A todo esto se le une la separación (¡que no divorcio!) de sus padres después de 40 años casados (unos estupendos Ben Gazzara y Louise Lasser). Cuyas secuencias juntos recuerdan a Ingmar Bergman de Secretos de un matrimonio.
Otro de los personajes importantes de la película es Allen (el oscarizado Philip Seymour Hoffman, curiosamente también aparecía en la citada Magnolia), vecino de Helen Jordan a la cual acosa telefónicamente mientras se masturba en una de las escenas más recordadas por como utiliza el semen para pegar postales en la pared.

Mención a parte merece las escenas en las que el pederasta Bill Maplewood mantiene conversaciones con su hijo de 11 años pidiéndole consejo de cómo llegar al orgasmo. Durante toda la película hablan abiertamente del tema y con total franqueza, lo que hace que finalmente él pueda hablar con su hijo respondiéndole sinceramente sobre lo que ha hecho y lo que siente por violar a otros niños.

A todo esto se le une una vecina poco agraciada que esconde un gran trauma y un asesinato, un padre que aborrece a su hijo de 11 años por ser “mariquita” y tiene la idea de llevarlo a una profesional para que lo convierta en un hombre.
Formalmente cabe destacar una fotografía más luminosa, con colores planos y básicamente primarios cuando estamos fuera de la ciudad (básicamente las escenas de los padres) y colores más sucios cuando estamos en ella, sobretodo en el edificio de apartamentos donde vive el personaje que encarna Philip Seymour Hoffman.

Sigue Todd Solondz usando canciones tocadas por personajes de la película para crear la banda sonora del film, (como ya hizo con el hermano mayor de la antiheroína Down de Bienvenidos a la casa de muñecas) esta vez con la menor de las tres hermanas Jordan, aficionada a la música, compone la canción Happiness.

Todd Solondz dibuja a través de un pequeño núcleo familiar de aparente felicidad las miserias de la vida de una sociedad occidental civilizada. Si bien con Bienvenido a la casa de muñecas podíamos sentirnos identificados con la protagonista o alguno de sus secundarios, esperemos que con esta peli no os identifiqueis con ninguno de ellos.

Película no apta para grandes públicos que mantiene el estilo del comic underground que empezó con Robert Crumb. No obstante el cartel de la película lo hizo uno de los mayores exponentes actuales del comic underground: Daniel Clowes (recordemos, por si hace falta, autor de Ghost world).

Una película imprescindible, ya un clásico del cine independiente, y un referente a tener en cuenta.


Lluís Alba