| IMPACTO
SÚBITO

Título original: Sudden impact
Director: Clint Eastwood
Guión:
Charles B. Pierce
Earl E. Smith
Joseph Stinson
Basado en el personaje creado por:
Harry Julian Fink y Rita M. Fink
Año: 1983
Nacionalidad: USA
Duración: 117'
Intérpretes:
Clint Eastwood
Sondra Locke
Pat Hingle
Bradford Dillman
Paul Drake
Audrie J. Neenan
Jack Thibeau
Michael Currie
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Comienza
la película y vemos que la saga de Harry el sucio ha dado un salto
a los 80. Música, ambientación, modo de filmar etc...
Y es ahí donde también hay una diferencia en esta película
con respecto a sus precuelas, pues es la única de ellas dirigida
por Clint Eastwood. Con lo cual tenemos todo lo bueno que esto supone:
planos con sentido, un sabor de cine clásico. Visualmente todo
es correcto. También la película gana en ritmo. Más
larga que Harry el ejecutor, pero mucho más entretenida.
Si bien Harry el sucio era una buena película, Harry el fuerte
era algo inferior; Harry el ejecutor había caído bastante
más bajo.
Así que hacía falta un cambio en la saga para que volviera
a subir. Clint Eastwood lo sabe, y nos crea un Harry más viejo.
No en vano han pasado 12 años desde la primera película
y se atreven a decirle que es un dinosaurio dentro del departamento de
policía.
Y, a pesar de que el personaje sea de sobras conocido por el público.
No está de más unas primeras escenas donde vemos la brutalidad
de sus métodos policiales. Bien llevadas por el guión, ya
que la muerte del capo mafioso sirve como motivo para que Harry se vaya
de vacaciones a la pequeña localidad californiana de San Paulo.
Vacaciones forzadas de la única manera que podría aceptarlas,
ya que le mandan a investigar un asesinato.
Si en la primera parte se nos revelaba que Harry Callahan era viudo. En
la segunda se le veía que no tenía problemas para rechazar
a una mujer madura y echar un polvo con la atractiva (y joven) vecina.
En la tercera parte el único contacto que tenía con el género
femenino era en modo de compañera. Parece que aquí encuentra
a una persona con la que puede congeniar más directamente, pues
usa su misma forma expeditiva y directa para matar a aquellos que se lo
merecen. (Es decir, sin pruebas y a tiro limpio) Con la diferencia de
que Jennifer Spencer (Sondra Locke) no es policía. Quizás,
ya que era su pareja en el mundo real, debería hacerla parecida
a Harry en este universo particular.
Así vamos encontrando a Harry como investiga y actúa como
un cowboy de sus películas del salvaje oeste, a la vez que Jennifer
busca venganza por la violación de su hermana por parte de un grupo
de jóvenes pueblerinos hace 10 años.
Se desvela finalmente que no fueron detenidos porque uno de los violadores
era el hijo del actual jefe de policía (Pat Hingle). Si bien la
mayoría de ellos siguen siendo delincuentes reincidentes con el
beneplácito del jefe de policía. Uno de ellos ahora se ha
reinsertado en la sociedad, y regenta un comercio en San Paulo. Pero acaba
igualmente acribillado con un par de tiros: genitales y cerebro (no sea
que con solo disparar a uno de los cerebros el hombre siga en pie). Tal
y como acaba la película, Harry Callahan exculpando de esos crímenes
a Jennifer, pues en el fondo ella tenía motivos para matarlos,
ya que la justicia no había hecho nada en su día. Vemos
que Harry no cree en la reinserción en la sociedad de los criminales,
si no en el ojo por ojo. Como en los westerns. Y, en el fondo, la saga
de Harry el sucio no es más que unos westerns violentos ambientados
en una época más actual y civilizada, al menos aparentemente.
Lo que no sabemos si es solo Harry Callahan quien cree en ello, o también
Clint Eastwood, Don Siegel o los creadores del personaje Harry Julian
Fink y Rita M. Fink.
Lluís Alba
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