| JOHN
RAMBO

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20 años
después de Rambo III, Stallone vuelve a uno de los personajes
que le dio mayor fama. Un par de años antes ya hizo lo propio
con Rocky Balboa. La cosa le salió bien, así que ahora
tocaba Rambo.
De las tres películas precedentes, la que tuvo mayor éxito
y fama fue la 2ª parte: Rambo. En el momento de su estreno, las
películas más conocidas sobre Vietnam eran críticas
contra la guerra. Rambo revindicaba a los soldados que dieron la vida
por su país, y a la vuelta sólo encontraban gente que
les reprobaban que hubiesen ido a la guerra. Esto hizo convertir a Rambo
en un gran éxito, a la vez que sinónimo de guerrillero
que puede con todo, asesino y facha.
Quizás este no es el mejor momento para reivindicar nada de las
últimas guerras de los EEUU, por lo que en esta cuarta película,
Rambo se va a Birmania a salvar a unos misioneros cristianos y no acude
a Irak ni a Afganistán.
Para que no tengamos dudas de quienes son los malos y deseemos que merecen
morir, la película nos presenta a un ejército birmano
que se dedica a arrasar poblados, torturar a la gente por diversión
haciéndoles correr por campos de minas, violar niños etc...
Seguramente porque este Rambo de 60 años inflado con botox ya
no puede el solito con un ejército, tiene la ayuda de unos mercenarios
casi tan preparados como él para la guerra.
Si hay algún mensaje en esta película lo vemos en el cambio
que sufren los misioneros cristianos, inicialmente en contra de matar,
aunque lo que ven les hace invertir su opinión. Y aprender duramente
que en la guerra sólo se puede matar o morir.
Más allá de las opiniones morales que pueda tener la película
en la que occidentales blancos se dedican a masacrar a malvados asiáticos,
hay que decir que como película bélica funciona. Tiene
una buena historia que va al grano, no aburre y entretiene. Incluso
deja alguna sorpresa de guión clásico en las tácticas
que usa Rambo para combatir.
Y, por fin, un trailer que promete gore no se queda sólo en el
trailer y vemos sangre, brazos descuartizados, cabezas explotando, intestinos
saltando etc... Al más puro estilo de Salvar al soldado Ryan.
Un estilo que le viene muy bien a la película para mostrar lo
que realmente ocurre en las guerras.
Pero no son sólo blancos contra asiáticos, ya que hay
un grupo de rebeldes Birmanos que le ayudan a combatir contra los soldados.
Para curarse en salud, esta vez no han dedicado la película al
valiente pueblo Birmano, como hicieron con los talibanes en Rambo III,
no sea que dentro de unos años el terrorismo internacional venga
de Birmania.
Ya veremos como sigue la carrera de Stallone si sigue así, quién
sabe si veremos Cobra 2. Estaremos atentos.
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Lluís
Alba |