| LA
FELICIDAD DE LOS KATAKURI


Título original: Katakuri-ke no kôfuku
Director: Takashi Miike
Guión: Kikumi Yamagishi
Año: 2001
Nacionalidad: Japón
Duración: 113'
Intérpretes:
Kenji Sawada
Keiko Matsuzaka
Shinji Takeda
Naomi Nishida
Kiyoshiro Imawano
Tetsuro Tamba
Naoto Takenaka
Tamaki Miyazaki
Takashi Matsuzaki |
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Nos
encontramos ante otra de las locuras de Takashi Miike. Un variado y prolífico
cineasta japonés con una media de 6 films al año. Está
consiguiendo algo de fama en España gracias al mercado del DVD
y a algunos festivales de cine, como el de Sitges, donde tiene tiempo
de acudir casi cada año. Además de trabajar en televisión
y hacer cameos en otras películas.
Solo se ha estrenado en cine comercialmente una de sus películas,
Llamada perdida, quizás la más comercial que haya
hecho, donde pega un repaso, no exento de una ironía más
sutil, a todas las películas de terror actual japonés.
Versus entertainment está editando varias de sus obras. Entre ellas
esta que deseo comentar: La felicidad de los Katakuri.
Cuesta clasificar un autor como este, pues toca casi todos los géneros
y varios estilos: Gore, terror, comedia, cine de yakuzas y, en este caso,
nos encontramos con un musical.
Esta peli está basada en otra coreana titulada Choyonghan kajok
(The quiet family) de Kim Ji-Woon, conocido entre nosotros por
la peli de terror Dos hermanas.
Miike nos presenta una comedia disparatada en forma de musical. Con secuencias
tan variadas como su cine, incluso hay parte animada con muñecos
al más puro estilo Jan Švankmajer.
El argumento, aunque sea lo de menos, trata sobre una familia que monta
una pensión en medio de una montaña, por donde no pasa nadie.
Con lo cual nunca le llegan clientes. Aunque realmente la ha montado el
padre de familia para tener a sus hijos unidos. La hija está recién
divorciada con una niña y con una depresión amorosa. Y el
hijo es un rebelde que no ha encauzado su vida y ha tenido problemas con
la justicia por su cleptomanía. A modo de completar los personajes,
también está la madre, el abuelo y un perro (con una divertida
y desproporcionada versión animada).
Finalmente les aparece un cliente, que solo llega ahí para suicidarse
en la habitación. Y como no quieren que esto les cause mala fama,
deciden enterrarlo por su cuenta y no decírselo a nadie... pero
eso solo es el principio. Más muertes, un extraño personaje
que dice ser de la marina inglesa (mi favorito de la película)
y del cual se enamora la hija divorciada, un volcán, un asesino,
un policía dentudo y se van sucediendo una serie de situaciones
disparatadas, inconexas y políticamente incorrectas (uno de los
clientes es un luchador de sumo que viene con una menor solo para acostarse
con ella).
Una locura tras otra, cuesta ver que haya una coherencia entre una y otra,
incluso en la forma de filmar, ya que los planos no siempre están
bien encuadrados, como si lo hiciera con prisa. Le da un estilo naíf.
Aunque supongo que es coherente con su filmografía igual de dispar.
Con un gran sentido del humor, un humor muy personal y japonés.
Muchas escenas me recuerdan al mejor Toriyama del Dr. Slump.
Todas las secuencias musicales con coreografías, a la vez descompasadas,
pues no todos los actores han tenido experiencia como bailarines, lo que
le da un toque divertido y, a pesar de todo, hace que te creas más
que son personas normales que se ponen a bailar.
Mención aparte merece la fotografía. Sobretodo las escenas
diurnas y luminosas, con unos colores muy saturados que recuerdan algo
al tipo de color del anime.
Desde aquí reivindico toda película hecha por Miike, sean
mejores o peores siempre son personales, originales y atrevidas. Y sin
seguir ningún estilo en concreto, podemos hablar de un estilo Miike.
Lluís Alba |