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PLANET
TERROR

Ficha
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Tras la
genial idea por parte de mis jefes de hacernos volver de vacaciones
el primer viernes de agosto, necesitaba quitarme esa sensación
de pesadilla con una película entretenida. Y nada mejor que ir
al estreno de Planet Terror.
Por si queda algún despistado, recordaré que esta película
de Robert Rodríguez formaba parte de un proyecto Grindhouse junto
con Death Proof de Quentin Tarantino. El estreno en EEUU no tuvo el
éxito esperado (de recaudación, no vaya a ser que ahora
el éxito lo miremos por el nivel artístico y no por la
pasta), seguramente por la pésima fecha de estreno, en plena
Semana Santa, una de las semanas de menor índice de público
en las salas norteamericanas.
Para recuperar gastos la productora decidió estrenarla por separado
en Europa, y así cobrarnos dos entradas en lugar de una. Con
lo que nos perdemos la sensación de estar en un cine de doble
sesión como en los 70 en EEUU. Y cómo la mayoría
de cines de reestreno que había hasta la década de los
80 en España, la mayoría reconvertidos en multisalas palomiteras
en la actualidad.
También es posible que nos perdamos algunos los fake trailers
que se incluían en la proyección original, dirigidos por
Eli Roth, Robert Rodríguez, Rob Zombie y Edgar Wright.
Por suerte el resto de características del proyecto sí
que se han mantenido: la película está tratada de manera
que parezca gastada, a ratos se distorsiona el color, se quema parte
de la película, incluso aparece el cartel de bobina perdida:
sentimos las molestias y hay un salto en el film. También podemos
disfrutar al inicio del fake trailer dirigido por Robert Rodríguez:
Machete, protagonizado por Danny Trejo, actor fetiche del director.
Una vez comienza la película nos encontramos con un espectáculo
muy freaky, gore y, lo mejor, divertido. Diálogos tan malos que
son buenos. Secuencias inverosímiles. Zombies monstruosos, casas
en llamas, lenguas llenas de pus, granos explotando, gente saltando
por las paredes, cabezas reventando, penes deshaciéndose, explosiones
ultraexageradas, muchos tiros, fuego, gemelas disparando en pantalón
corto, lesbianas etc... Incluso podemos ver una secuencia similar a
la de 28 semanas después, con un helicóptero matando zombies
con su hélice. ¿Casualidad o Serindipia que diría
Iker Jiménez?
Con un aire setentero, la música, ambientación etc...
Un cóctel que lo convierte en una obra maestra del género.
A la altura de otros films como la saga Posesión infernal o Braindead.
Con múltiples guiños al cine de evasión. Encontramos
una colección de actores populares de films míticos: Tom
Savini, autor de los efectos especiales en las pelis de zombies de Romero,
Josh Brolin, el hermano mayor en los Goonies, Michael Biehn, el padre
de John Connor en Terminator, Cheech Marin, del mítico dúo
Cheech y Chong. También caben las auto-referencias con la aparición
de Miguel Gallardo (El Mariachi) y del propio Tarantino. Y dos referencias
de la televisión actual (dónde podemos encontrar lo mejor
de la cultura pop de los EEUU en los últimos años): Rose
McGowan de Embrujadas y Naveen Andrews de Perdidos. Y por supuesto,
un peso pesado: Bruce Willis.
Un film, a priori, hecho para divertirse por parte de sus autores, quizás
se haya convertido en la mejor obra del Rodríguez. Un director
que desde que fue presentado internacionalmente con El Mariachi, no
ha dejado de experimentar con la tecnología, incluso variar ligeramente
de géneros: acción, terror, infantil, la arriesgada adaptación
del cómic Sin City. Y mayor mérito tiene ver cómo
habitualmente es el autor del guión, montaje y música.
Evidentemente estamos ante una gran obra de cine de autor, al que sólo
podemos achacarle que no haya sido más poderoso que la productora
y no habernos presentado el proyecto tal y cómo se planificó
originalmente. Muchos en la sala nos quedamos hasta finalizar los créditos
esperando en vano que comenzase el film de Tarantino.
Lluís Alba |