RESIDENT EVIL:
EXTINCIÓN

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Seguramente en uno de los peores cines de una gran capital es donde tuve la desgracia de ver Resident Evil: Extinction. Este cine es el multisalas de Los Arcos en Sevilla. Sala cutre, donde no apagan todas las luces necesarias, un público de lo más intolerante: no callan, contestan al móvil y se ponen ha hablar campechanamente. También hay quien come pipas haciendo todo el ruido posible para abrirlas. Incluso estaba el hermano de Farruquito en nuestra sala, por suerte no dejan entrar en coche al cine.

En esos momentos es cuando desearía tener los poderes de Milla Jovovich y enviarlos todos fuera para que nos dejaran ver la película tranquilamente.
Esta tercera entrega es entretenida, pero no aporta ninguna novedad. De hecho es un pastiche (bien hecho) de numerosas películas de culto: Los pájaros de Hitchcock, Mad Max, El día de los muertos. Incluso, hacia el final del film, podría tener algo en común con Alien Resurrection (aunque esta película no la catalogaría como “de culto”).

Todo debido a su guionista y creador de la saga cinematográfica, Paul W.S. Anderson (pareja de Milla Jovovich con un hijo a punto de nacer si no lo ha hecho ya) un fan del cine de género.
Russell Mulcahy (director de Los inmortales) firma esta tercera entrega. Por suerte es un director que tiene algo de gusto clásico y sabe filmar escenas de acción que se entienden. Situando esta película de acción muy por encima de otras contemporáneas.

Parece ser que a los fans del juego no le ha gustado algunos cambios con respecto a los personajes, pero eso es algo habitual en estas adaptaciones. Aparece como novedad el personaje de Claire Redfield (repitiendo por unos altavoces su nombre hasta la saciedad para que todos sepamos que sale en la película) interpretado por Ali Larter (Héroes, Destino final). Pero es un personaje que no aporta nada al film y tal como viene se va sin dejar huella.

En definitiva, es un film que se deja ver, sin demasiadas pretensiones (o eso creo...) y que permite pasar una hora y media entretenida. Con un final tan abierto como sus predecesoras, por lo que seguramente veamos una cuarta parte. Y si gusta, una quinta, sexta etc...


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Lluís Alba