SUPERMAN RETURNS


Título original: Superman returns
Director: Bryan Singer
Guión:
Michael Dougherty
Dan Harris
Bryan Singer (argumento)
Basado en el comic de:
Jerry Siegel y Joe Shuster

Año: 2006
Nacionalidad: USA/Australia
Duración: 154'

Intérpretes:
Brandon Routh
Kate Bosworth
Kevin Spacey
James Mardsen
Parker Possey
Frank Langella
Sam Huntington
Eva Marie Saint
Marlon Brandon


Desde que se supo que Bryan Singer iba a dirigir una película de Superman tuve una sensación agridulce en mi interior. Pues parecía que se iba a hacer una versión digna del hombre de acero, pero a la vez nos dejaba huérfanos para la tercera parte de X-men.
Poco a poco íbamos sabiendo con cuentagotas algunos detalles de la película: sería una continuación de Superman II obviando la tercera y cuarta parte de la saga (no esperaba menos), Singer repetía una y otra vez lo mucho que admiraba la primera parte de Richard Donner, Kevin Spacey sería Lex Luthor y unos desconocidos harían de Superman y Lois Lane.

Así que repetía la misma jugada que Richard Donner, una estrella para el papel de Lex y un desconocido para Superman.
Nada más ver los títulos de crédito el homenaje al primer film quedaba claro, pues prácticamente idénticos a la primera película, banda sonora de John Williams incluída.
A medida que avanza el film podemos comprobar que ni Superman (ni Clark), ni Lois, ni siquiera Lex Luthor tienen el mismo carisma que en la película del 78.
También cambia bastante la continuidad con respecto a los comics. Pues nos encontramos con una desaparición de la Tierra durante cinco años de Superman, y cuando regresa Lois Lane tiene un hijo con el sobrino de Perry White (un James Mardsen que, por inesperado, es una de las notas positivas de la película, pues tiene un personaje mucho más interesante que en X-men). Lo cual nos lleva a una de las novedades más importantes en el personaje, la aparición de un triángulo amoroso (sin contar con el que ya formaban Clark-Lois-Superman) de difícil solución. Un Superman más humano que espía a Lois Lane en su casa aprovechando sus poderes de visión de rayos X.
A pesar de todo esto el argumento, en líneas generales, es idéntico a la primera parte. Másque una secuela parece un remake: Una primera parte con Superman volviendo de ninguna parte (la visita a Krypton, tan estúpida porque no queda nada, solo sirve para crear una sensación de que para todos ha pasado un largo tiempo). Una pequeña escena recordando la adolescencia de Clark, una primera aparición de Superman ante el público salvando a un avión con Lois dentro (en la primera parte aparecía salvando a Lois de un helicóptero). Un Lex Luthor pretendiendo conseguir tierra a partir de los cristales kryptonianos con lo que origina un desastre parecido al terremoto de la primera parte. Sumándole a todo esto algunos homenajes a la primera película: una maqueta de tren sirve a Luthor para probar el cristal de Krypton y causa un pequeño terremoto, el cual recuerda totalmente al del film original, hasta un muñeco en forma de maquinista con el brazo extendido cae encima de la vía y el tren puede pasar sobre él.

También, como en todo triángulo que se precie, pueden verse referencias a la religión católica. –OJO, DESTRIPO PARTE IMPORTANTE DEL ARGUMENTO- En una parte avanzada del film descubrimos que el hijo de Lois no es de Richard White sino del propio Superman. Si vemos a Superman como un Dios, que se ha ido a surcar los cielos, pero ha dejado a un hijo en la Tierra, Lois podría ser la virgen María (no es virgen, pero casi podría serlo al haberlo hecho solo con Superman), pues un San José tan inocentón como James Mardsen podría ser que ni se enterara de cómo funciona esto de hacer hijos. Y vemos como Superman cae de los cielos al final en forma de cruz, recordando vagamente a Jesucristo.

Hay algunos pequeños guiños al espectador friki, que siempre agradecemos, como una imagen en la que Superman aguanta un coche igual que la portada del Action comics nº1 (sí, la primera aparición de Superman en un comic). O el hijo de Lois viendo en una tele a Superman y al lado a Clark Kent y dándose cuenta de lo obvio.

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Hay quién ha criticado el look del nuevo traje, algo más oscuro que el original o que haya más de una imagen con un Superman íntegramente hecho por ordenador (cual Spiderman de Sam Raimi).
Pero para mi eso no es lo peor si la comparamos con el film de Richard Donner. Pues esa esencia de cine clásico con todos los planos pensados y pausados. Ese Christopher Reeve que resultaba tan bien como Superman y como Clark Kent. En general cualquier comparación hace que eche de menos la peli original. Por suerte nos queda el DVD.

Lluís Alba