28 SEMANAS DESPUÉS


Título original: 28 weeks later
Director: Juan Carlos Fresnadillo
Guión:
Juan Carlos Fresnadillo
Rowan Joffe
Enrique López Lavigne
Jesús Olmo

Año: 2007
Nacionalidad: Reino Unido
Duración: 99'

Intérpretes (voces):
Robert Carlyle
Rose Byrne
Jeremy Renner
Harold Perrineau
Imogen Poots
Catherine McCormack
Mackintosh Muggleton
Idris Elba

 


Después de llevar una semana y pico currando en turno de noche, no hay nada mejor como ir a las 15:30 de la tarde a ver una película. Al despertarme a las 14:00, ese horario para mi fue como una matinal. Pero por desgracia, la taquillera del cine Icaria no entiende eso y me cobra el elevado precio de la sesión de tarde 6,80 eurazos (me río de los que se escandalizaban cuando con el cambio de pesetas al euro osarían subir las entradas a 6 euros).

Había recuperado recientemente en DVD la primera parte para poder ir bien preparado. Pues mi memoria recordaba el argumento general, y algunas escenas impactantes de 28 días después. Pero no recordaba la mayor parte del film.
Una vez vista la 2ª parte no importaba demasiado saberse de memoria la 1ª, pues no retoma los mismos personajes sino que, a través de una familia nos muestra las consecuencias de la crisis de los infectados y, por supuesto los nuevos hechos.

La película empieza con un impactante prólogo donde vemos como sobrevive el personaje de Robert Carlyle al ataque de los infectados. Una de las mejores secuencias de la película, por no decir la mejor. Hacía tiempo que no sentía la angustia que se puede sentir en una película de terror, no sé si me estoy haciendo mayor o este prólogo contiene todo lo que una película del género puede desear. Sustos bien hechos, acción, sentir que no hay escapatoria etc... Además se nos presenta el gran argumento dramático sobre el que pesa el principio de la película, pues Robert Carlyle puede huír de los infectados, pero no su esposa a la que tiene que dejar a su suerte.

Después de esto empieza el film de un modo más tranquilo, pues ya han pasado 28 semanas desde la infección y parece que todos los afectados han muerto por inanición. Londres intenta volver a la normalidad, con los supervivientes de la isla y trayendo a los que estaban refugiados en otros países tratan de volver a crear una sociedad. Eso sí, con la inestimable ayuda del ejército de los Estados Unidos como hacen en la vida real en cualquier país de oriente medio.
Los hijos de Robert Carlyle llegan a la Londres provinientes de España. Suponemos que el canario director, Juan Carlos Fresnedillo, será madridista y por eso le mete una camiseta del Real Madrid al hijo menor. El problema de introducir este tipo de elementos en una película es que para los barcelonistas lo único que deseemos desde el primer momento es que este niño sea la primera víctima de algún infectado y la decepción al ver que no es así dura demasiado rato. Por suerte una vez duchado se quita esa camiseta y no la volvemos a ver.

Todo parece controlado, los ciudadanos tienen nuevos pisos, tienen trabajo, están custodiados por el ejército de los EEUU. Pero, obviamente eso es algo que no puede durar toda la película. Y no sé si son fallos de guión o se ha querido dejar por inútil en temas de seguridad a los EEUU, pero lo que acaba haciendo que vuelva a surgir el brote de infectados es bastante dificil de creer.
Primero, dos niños se escapan del complejo de seguridad y se van a una Londres abandonada a encontrar una foto de su madre. Finalmente los encuentran, pero mientras tanto se han recorrido todo Londres sin ningún problema.
Después tienen a un posible infectado en una cama atado, y mientras deciden si está infectado o no y si deben matarlo. Lo dejan solo en una habitación, pudiendo entrar cualquiera que tenga una simple tarjeta de acceso. Y, efectivamente eso ocurre. Y el tercer punto de fallo de guión o de seguridad, es cuando ya se ha desatado la infección, encierran a todos los ciudadanos en un almacén cerrado para protegerlos. Cerrado por delante... pero por detrás hay otra puerta por donde pueden entrar los infectados sólo forzándola un poco.

Pero, dejando esto de lado, y teniendo en cuenta que estas escenas son claves para que la película avance, el resto del film tiene un gran guión y muy buenos personajes. Algo que no suele ser habitual en el género. La historia del padre que ha tenido que abandonar a su mujer para salvar su vida y afrontar los hechos ante sus hijos, hacía que casi no deseara que surgieran los infectados de nuevo para ver como evolucionaba ese drama. Pero, eso sería otra película.

A partir de que se vuelve a descontrolar la infección, la película se dirige totalmente al cine puro de acción y terror. Y cómo los protagonistas tienen que ir huyendo tanto de los infectados, como del ejército de los EEUU. Una crítica obvia a los desplazamientos de estos a países extanjeros, y cómo no aportan nada para ayudar, si no más bien para todo lo contrario. Y demostrando, que la abolición de los ejércitos junto con la desaparición de las religiones haría de este un mundo en paz.
Lo que en parte retoma lo narrado en la primera parte, dónde había una crítica al aspecto machista del ejército (en aquella ocasión inglés, pero sirva para cualquier estamento militar del mundo).

Las escenas de acción en las que aparecen infectados son mostradas siempre con cámara en mano, planos cortos y en movimiento. Lo que las hace algo confusas, pero también ayuda a enfatizar la locura que se desata cuando tienes a esos tipos detrás de ti sólo para destrozarte con sus propias manos y dientes.
Por supuesto hay que destacar, cómo han hecho en todas y cada una de las críticas que he leído de este film, una de las escenas que pasará la historia del cine gore, en la que un helicóptero (conducido por Harold Perrineau, por fin sabemos dónde fue a parar Michael después de salir de la isla de Perdidos) cercena con su hélice a un grupo de infectados.
Y otra de las secuencias destacables del film es en la que tienen que meterse en un túnel de metro totalmente a oscuras. Y sólo uno de los personajes puede ver algo a través de un visor nocturno y debe guiar a los demás sin que pisen muchos cadáveres. Combiando las escenas verde florescente del visor nocturnocon las totalmente a oscuras, sabe encontrar un punto de terror que le va muy bien a este film. Y recuerda a la anterior película de Juan Carlos Fresnadillo, Intacto, en la que también en la oscuridad aparecía una especie de grillo gigante verde florescente. (mi conocimiento del muno animal es limitado y no sé diferenciar entre un grillo y una langosta).

Al igual que en la primera película, hay un epílogo 28 días después de lo ocurrido en la película. Que no hace sino presagiar una posible continuación.


Lluís Alba