ZODIAC


Título original: Zodiac
Director: David Fincher
Guión:
James Vanderbilt
basado en la novela de Robert Graysmith

Año: 2007
Nacionalidad: USA
Duración: 158'

Intérpretes:
Jake Gyllenhaal
Mark Ruffalo
Anthony Edwards
Robert Downey Jr.
Brian Cox
John Carroll Lynch
Chloë Sevigny
Elias Koteas


 Tras saciar mi ansiedad con una buena ración de compras de comics y DVDs me encontraba en el centro de Barcelona, a las 15:40 h, y sin haber comido. Podía volver a casa a comer y dormir la siesta, pero no tenía sueño y poco hambre. Así que me adentré en el cine Floridablanca, el más céntrico en v.o., pero no el más barato.
Pagué religiosamente los 6,50 euros que cuesta una entrada en la primera sesión de un sábado (y la gente se pregunta porqué voy a las matinales), por suerte las palomitas y la bebida no tienen el precio abusivo que refleja la entrada.

 No me gusta comer palomitas en el cine, y menos en uno que proyecta en v.o., pues se supone que el público es más selecto, cosa que no suele ocurrir en el Floridablanca, al estar céntrico entra de todo. Desgraciadamente, me tocaron un par de tipejos detrás de mi que no paraban de dar patadas a mi asiento. Supongo que eran de los adolescentes que se aburrieron con la película, al pensar que iban a ver una película de terror.

  Y la película empieza así, con una escena de terror, propia de Viernes 13. Pero muy bien filmada por parte de David Fincher. Habiendo leído un poco sobre el tema del film, se sabía que trataba sobre una historia real, en los años 70, de un asesino en serie, cuya identidad sigue siendo un misterio en nuestros días. Por lo tanto en las secuencias en las que aparece El Zodiaco jamás le vemos la cara. Y jugando con eso, en casi todas las secuencias de crímenes te hace dudar si realmente se trata de eso, o de una escena trampa en la que creemos que ahora va a haber un asesinato pero finalmente no es así. Pero esto no ocurre en la película. Porque no se trata de una película trampa, si no que va de cara. Nos muestra los hechos tal y como pasaron. O como los refleja la novela de Robert Graysmith, interpretado por Jake Gyllenhaal.

 Así nos encontramos con una película prácticamente documental, donde la cámara va siguiendo a los hechos cronológicamente. Si ahora ocurre un asesinato, se muestra el asesinato, si importa la redacción del San Francisco Chronicle nos lo muestra, si ahora importa la investigación policial, eso es lo que vemos etc...
Por eso nos encontramos con varias partes bien diferenciadas en la película. Una primera parte en la que se van intercalando los asesinatos con la investigación en la redacción del San Francisco Chronicle a cargo del periodista Paul Avery, que acaba cayendo en el alcoholismo y la drogadicción (papel en el que sigue encasillado Robert Downey Jr.) y con la ayuda del dibujante, antes mencionado, Robert Graysmith. Después vemos la investigación policial más profundamente, con los inspectores Toschi (Mark Ruffalo, en un papel por el que será mejor recordado que en anteriores films) y Armstrong (Anthony Edwards, recordado por su papel en la ochentera Gotcha!). En esta parte de la película nos encontramos con una de las escenas más memorables, en la que los policías se entrevistan con el presunto asesino Arthur Leigh. Los policías saben que es él, y él también sabe que ellos lo sospechan, pero no tienen pruebas incriminatorias y establecen un diálogo jugando al gato y el ratón en la que el propio Leigh les llega a decir que no es el Zodiaco y si lo fuera tampoco se lo diría.
Y finalmente vemos la investigación profunda durante años que hizo Graysmith para escribir su novela, y su obsesión hasta tal punto que le costó el matrimonio.

 Además de ser una película muy bien ambientada en los 70, también parece filmada como el cine norteamericano de esa década. Para saber que estamos en los 70 no le hace falta mostrar hechos históricos ocurridos en esa época como ocurre en tantas otras películas. Solo algunas pinceladas sutiles, como si de una película contemporánea se tratara. Un chiste gráfico sobre Nixon, muchas llamadas telefónicas, mostrar el fax como un invento no apto para todos los presupuestos. Y por supuesto la ambientación: peinados, trajes, coches, todo cuidado al extremo.

 Es una película diferente a las que nos tiene acostumbrados David Fincher, al no tratarse de un relato de ficción. Se señala al asesino con el dedo, pero no se puede decir con total seguridad que este lo fue, como si lo era el personaje de Kevin Spacey en Seven.

 El film también nos muestra como un solo hombre pudo mantener en jaque a la policía y manipuló a los medios de comunicación a su antojo. Y lo fácil que es provocar el terror si se quiere.
Seguramente para los norteamericanos sea un caso más conocido, y los que lo vivieron de cerca, como el propio Fincher de niño, según cuentan en Dirigido por él iba en un autobús escolar escoltado por la policía durante los meses que duró la amenaza del Zodíaco a los niños. Una amenaza que no se acabó de cumplir. Pero que los medios de comunicación contribuyeron a engrandecer el miedo que provocó un solo hombre.

 Para el resto de espectadores de este planeta, seguramente haya partes confusas en las que se mencionan varios nombres seguidos en la investigación de Graysmith. Y al no ser un libro o un cómic no tenemos el recurso de buscar en páginas anteriores de quién diablos están hablando, a no ser que vayamos al cine con una linterna, un boli y una libreta. Pero por el momento no he llegado a ese grado de frikismo, aunque todo se andará.

Lluís Alba

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