LIFE WILL KILL YOU

GRUPO: Clawfinger
TÍTULO: Life Will Kill You
PAÍS: Suecia
AÑO: 2007
DISCOGRÁFICA: Nuclear Blast
DISTRIBUIDORA: Mastertrax
PUNTUACIÓN: 7,5


Clawfinger, resisten el paso del tiempo y publican Life Will Kill You, una nueva muestra de su peculiar y variopinta concepción musical.

Es evidente que los momentos de gloria de Clawfinger (Use Your Brain 1995), quedan muy lejos en el tiempo, pero el grupo sueco se las sigue arreglando para facturar álbumes con cierto atractivo.

Después del inicio de una nueva etapa con el más que decente Hate Yourself With Style, insisten en demostrar que aún tienen ideas con las que mantener a sus seguidores contentos y, de paso, intentar captar nuevos adeptos.

Este nuevo trabajo no es ni mejor ni peor que su antecesor es, simplemente, distinto. Y si en algo destaca su contenido es en la variedad. Obviamente, incluye canciones claramente envueltas en sus habituales características, con ese riff metálico y machacón, adornadas por la carismática voz de Zak Tell, como el contundente inicio con The Price We Pay, o None The Wiser.

No faltan sus típicas concesiones el rap, en esta ocasión convenientemente industrializado como en el caso de Life Will Hill You. En otras ocasiones, utilizan con solvencia los ritmos patentados por Marilyn Manson, pero envueltos en una dinámica ingeniosa de estructura variable que se desmarca del plagio, como en Prisoners y The Cure & The Prison

La novedad más sorpresiva la constituye Final Stand, orientada hacia sonidos árabes y en la que se cuenta una historia de terrorismo islámico con martir que busca el paraíso.

El lado negativo lo aporta Little Baby, un tema prescindible envuelto en una atmósfera tecno, incluyendo voces femeninas, que ni siguiera arregla su trepidante final.

Life Will Kill You, vuelve a poner de manifiesto la personalidad de Zak, sin la cual Clawfinger ya no tendría razón de existir. Quizá el grupo esté atrapado en unos parámetros que han marcado en exceso su trayectoria y de los que les resulta difícil salir y, por otra parte, distanciarse demasiado significaría perder su personalidad. Están atrapados en su propio sonido y solo les queda explotarlo de la mejor forma posible.

Lo importante es que no han perdido las cualidades básicas que han permitido su subsistencia y, componiendo cortes tan contagiosos como It’s Your Life, tan oscuros y magnéticos como Falling o tan corrosivos como Carnivore, su carrera puede continuar con una perspectiva positiva.

Locky Pérez