LEAVING THE END OPEN
Grupo: Hardline |
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Mucho ha cambiado la situación de Hardline desde que los hermanos Gioeli, Johnny (voz) y Joey (guitarra), decidieran llevar adelante este proyecto de genuino rock melódico con el, por entonces, miembro de Journey y Bad English, Neal Schon, quien en un primer momento solo iba a encargarse de la producción pero que acabó participando como guitarrista. Ellos tres, junto al bajista Todd Jensen (David Lee Roth, Alice Cooper), y Deen Castronovo (batería), también procedente de Bad English, facturaron en 1992 Double Eclipse, un álbum que les permitió situarse en una aventajada posición dentro de los sonidos AOR, así como actuar en directo junto a reconocidas formaciones como Van Halen y Mr. Big. En la actualidad, después de cierta inestabilidad, la aparición de un segundo álbum y diversos cambios de formación, incluyendo la ausencia de Joey, uno de los hermanos fundadores, Hardline recupera terreno con la aparición de este nuevo trabajo, en el que permanece solo Johnny de la alineación original, apoyado ahora por Josh Ramos, todo un experto en darle sentimiento a las guitarras, además de Jamie Brown (bajo), Atma Anur (batería) y Michael T. Ross (teclados). Titulado Leaving The End Open, el disco está claramente orientado hacia los sonidos sosegados; ganan por mayoría las baladas y medios tiempos y solo en puntuales ocasiones surgen brotes de energía, como en el caso de Piecces Of Puzzles, de connotaciones exuberantes y magníficos cambios de ritmo, o en determinados momentos de She Sleeps In Madness y Give In To This Love, canciones que muestran un camino a seguir para no depender de lo convencional, excesivamente presente a lo largo del disco. Aquí no hay riesgo ni aventura, si exceptuamos las canciones antes mencionadas, la mayoría de las composiciones siguen las reglas del estilo a la perfección. Sin duda, se trata de una apetecible golosina de fácil asimilación para los seguidores de la elegancia y suavidad dentro del rock. Sofisticación a raudales, sentimentalismo vocal y melodías pegajosas, canciones como Voices, Bittersweet o la que da título al disco, son de lo más representativo de un trabajo algo discreto en su conjunto pero con un atractivo feeling. |
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