EL MANIPULADOR

Grupo: Kuarto de Kilo
Título: El Manipulador
Discografica: Autoeditado
País: España
Año: 2008
www.kuartodekilo.galeon.com


En este mundo traidor, el que no arriesga no se come nada, algo que parecen tener claro los componentes de Kuarto De Kilo, una banda procedente de Can Rafael, pequeña localidad cercana a Barcelona, que ha invertido todo su esfuerzo, y algo más, en editar de forma independiente su nuevo álbum, El Manipulador.

El grupo se puso en marcha en 1991, así que, no son ningunos advenedizos en esto del rock. Pero no fue hasta 1995 cuando adoptaron el nombre y la formación actual compuesta por: Jordi (voz), Oscar y Oriol (guitarras), Julio (bajo) y Pere (batería). Después de más de una docena de años de estar arrimando el hombro, han adquirido la suficiente experiencia como para fiarse de pocos. De esta forma, ellos mismos se han encargado de la edición, producción y distribución del disco, además de la contribución de Carlos Gilem, en temas de grabación y mezclas.

Su propuesta encaja de lleno en el punk rock de influencias norteñas, con La Polla  como principal referencia. Sin embargo, el contenido del álbum, aún manteniendo los vínculos inherentes al género punkero, alberga mucha sustancia en sus esquemas. Más, incluso, que algunas bandas que gozan de un mayor respaldo discográfico, mediático y promocional.

Donde no se desmarcan para nada de sus raíces es en el contenido crítico de sus letras. Quizá suenen a tópico pero están de acorde con su filosofía transgresora y rebelde. Son crudas y directas, aunque construidas con una base bien estudiada.

Entrando en materia musical, la grabación, destaca por la energética presencia de las guitarras, sobradas de recursos y sin limitaciones para incursionar fronteras robustas que perfectamente podrían encajar en el terreno del heavy. Algo apreciable en temas como Vidas Lamentables I, Son Perros, o el propio El Manipulador I, por citar algunos ejemplos.

Las voces, por su parte, encajan con total naturalidad, explotando los habituales residuos coléricos del estilo perfilando con soltura estrofas turbadoras.

Y en cuanto a la dinámica rítmica, los barceloneses muestran extenuantes exhibiciones de textura trepidante, sin caer en la reiteración e intentando ofrecer, dentro de sus parámetros, destellos de creatividad arropada por un “Kuarto de Kilo” de distorsión y aderezada por un puñado de rabiosa acidez.

Locky Pérez