EXECUTIONER

Grupo: Mantic Ritual
Título: Executioner
Calificación: 8
Discográfica: Nuclear Blast
Distribuidora: Pias Spain
País: Estados Unidos
Año: 2009

www.myspace.com/manticritual
www.nuclearblast.de

FORMACIÓN
Dan Wetmore (guitarra/vocales)
Jeff Potts (guitarra)
Adam Haritan (batería)
Ben Mottsman (bajo)

TRACK LIST
01 One By One
02 Executioner
03 Black Tar Sin
04 Death And Destruction
05 Murdered To Death
06 Souls
07 Panic
08 Double The Blood
09 Thrashatonement
10 By The Cemetery

11 Next Attack


Es un hecho irrefutable que una nueva generación de jóvenes bandas están reactualizando los esquemas del thrash metal surgido en la Bay Area en la década de los 80. Y no solamente surgen desde sus fuentes originales, Estados Unidos, con los ejemplos de Fueled By Fire, Bonded By Blood o el caso que nos ocupa, sino también desde distintos países como Gama Bomb (Irlanda), Evile (Inglaterra) o los propios Angelus Apátrida en España.

Mantic Ritual, comenzaron su actividad en 2005 bajo el apelativo de Meltdown, pero al fichar por Nuclear Blast en 2008 renovaron su imagen, se cambiaron el nombre y pasaron a reeditan su ópera prima bajo la excelente producción de Andy Classen en los estudios One Stage.

Executioner, es un álbum de puro thrash metal que revive los esquemas ya reconocidos del género realzados bajo los altos niveles de calidad que permiten los medios técnicos actuales. De esta forma, a la habitual fuerza centrífuga arrolladora se añade una impactante nitidez, sobre todo en las guitarras, que satisfará al aficionado más perfeccionista.

La estructura de las canciones está muy enfocada hacia los riffs recurrentes, en algunos casos con machacona e hipnótica insistencia (Panic, por ejemplo) aunque, como dice el refrán, sarna con gusto no pica. Por suerte, la mayoría de los temas también contienen solos de intrincada factura y calidad contrastada. Algo que  no deja de sorprender por la juventud de los integrantes.

Si apelamos a las fuentes del estilo, Mantic Ritual nos recordarán a bandas como Exodus, Testament, Metallica e, incluso, a grupos que fusionaron con eficacia el thrash con el heavy como Annihilator.

Un disco que no desentonaría en la época dorada del movimiento porque, entre otras particularidades, contiene algunos acordes ingeniosos que atrapan al escucharlos, como los que se incluyen en cortes como Black Tar Sin, Souls o Executioner.

Incluso, el bajo tiene sus segundos de protagonismo en Death And Destruction y Murdered To Death, indicativo de que saben cuidar los detalles en beneficio del resultado final, sin olvidar los cambios repentinos de dinámica rítmica.

Dos puntualizaciones para terminar. El inicio, con One By One, además de ser espectacular con sus guitarras hiper aceleradas y magnéticas; en dos pasajes melódicos muy cortos puede recordar a las típicas armonías de Iron Maiden, eso sí, con la sensación de haber sido tratadas a través de un acelerador de partículas; mientras que, el cierre del álbum, con Next Attax, es todo un competente homenaje al Kill ‘Em All.

Thrash de nueva generación construido con un empuje aplastante y dotado de una eficacia arrolladora.

Locky Pérez