ORGANIC HALLUCINOSIS


GRUPO: Decapitated
EN ACTIVO DESDE: 1996
TITULO:
Organic Hallucinosis (4 álbum)
ESTILO: Death metal técnico
PAIS: Polonia
AÑO: 2006
DISCOGRÁFICA: Earache
DISTRIBUIDORA: Mastertrax
PUNTUACIÓN: 89

Formados en Polonia en1996, fueron votados como mejor nuevo grupo en el 2000 por los lectores de la revista Terrorizer. Después de un par de demos con las que se dieron a conocer a nivel underground, editaron su debut discográfico, Winds Of Creation (2000), al que siguieron Nihility y The Negation. Ahora, a través de Earache Records, lanzan su cuarto álbum Organic Hallucinosis. Un trabajo de riffs estratosféricos, dobles bombos endiablados, voces crispadas y ritmos apocalípticos.

Encuadrados en los parámetros de un death metal de calibre arrasador, Decapitated, aportan una técnica precisa en el plano instrumental. Velocidad, contundencia y habilidad se funden como un engranaje perfecto de estrepitosa sonoridad.

Aquí no hay espacio para enfoques débiles, es pura energía estremecedora. Las guitarras destilan absorbentes ráfagas de metal incandescente, apoyadas por una batería abrupta y desbordante.

Dentro de un nivel compositivo muy similar, se pueden destacar cortes como Day 69, con ciertas influencias de los desaparecidos suizos Coroner, o la hiper cañera Post (?)Organic, con unas guitarras que ametrallan sin piedad a una velocidad de auténtica locura. El resto de temas no desentonan en lo más mínimo, todos contienen dinámica cáustica en cantidades industriales.

Y lo más interesante es que dentro del extremismo en el que nos envuelven Decapitated, sus composiciones no suenan para nada caóticas. Al contrario, dentro de las paranoicas estructuras con las que nos taladran el cerebro, suenan con nitidez pasmosa, guitarras, voces y ritmos. Otra cosa es poder diferenciar el bajo, eso queda para los detectives.

Organic Hallucinosis es, en definitiva, una avalancha de metal extremo ejecutado con una eficacia diabólica, apoyada por una producción impecable. Quizá la estructura de sus temas no varíe en exceso pero su vitalidad es contagiosa y aditiva. Escuchar a Decapitated es emprender un viaje hacia el vértigo, una colosal borrachera sonora que, inevitablemente, arrastra hacia el delirium tremens.

La portada tampoco tiene desperdicio, refleja la intensidad de su contenido de una forma muy dramática.

Death metal de alucinante técnica y ritmos devastadores, con niveladas dosis de fiereza y habilidad.

 

Locky Pérez