|
MAGIC MAN
GRUPO: Rattlesnake Remedy |
|
Rattlesnake Remedy debutan con un impactante álbum de blues hard rock de referencias clásicas, Magic Man. ¿Estamos asistiendo al renacer del hard rock de raíces clásicas en Gran Bretaña? Quizá sea algo precipitado realizar un afirmación de este tipo pero, si hay algo de cierto en ello, bandas como Glyder o, la que nos ocupa, Rattlesnake Remedy, tienen bastante que decir al respecto. Los británicos debutan con un asombroso trabajo, Magic Man, que contiene todos los ingredientes para constituirse en una pieza indispensable para todo seguidor del estilo. Estamos ante cinco tipos que no se cortan para nada a la hora de tomar prestadas referencias elitistas procedentes de lo mejorcito que ha producido la historia. Al escuchar el contenido del álbum es inevitable recordar a gente del calibre de Led Zeppelin, Guns n’Roses, Aerosmith, Bad Company, AC/DC e, incluso, Jimi Hendrix; ahí es nada. También tiene puntos de conexión con los perfiles de la escena angelina ochentera y con deudores de aquellos años dorados como Velvet Revolver. Puede ser que las fuentes determinen su sonido, pero la creatividad e imaginación la ponen los cinco componentes: Lee Stone, un vocalista de garganta disciplinada que, además de poseer personalidad, sabe desdoblarse para asumir roles que pueden recordarnos, de igual forma a Bon Scott como a Axl Rose o Steven Tyler; Bert Bartlett y Mark Bucker, un par de guitarristas de narices, capaces de ofrecer los solos más desequilibrantes, introducirnos en los terrenos sentimentales del blues, o en la psicodelia hendrixiana, como ocurre en Freestyle. Sin olvidar una sección rítmica formada por Matt Birch (bajo) y Dave Ballard (batería), que cumple su cometido a la perfección. Riffs que nublan los sentidos, como el de Falling Away, recordando al de You Really Got Me de los Kinks (popularizado por Van Halen); acercamientos a Angus Young y CIA (Drag You Down); e invocaciones tan arrolladoras como, Black Sheep Fiddle, Reach For The Line, Up In Soke, Magic Man o Killing Times, además de un par de regalos extras en vivo en forma de inmersiones directas al corazón del blues (Lonely Avenue y Hangover Blues), constituyen todo un arsenal cuya explosión produce una química tan excepcional que atrapa sin remedio. |
![]() |
||