THE DIVIDING LINE

Grupo: Robert Berry
Título: The Dividing Line
Calificación: 7
Discográfica: Frontiers
País: Estados Unidos.
Año: 2008
www.frontiers.it
www.robertberry.com


El estadounidense Robert Berry es un músico polifacético y un profesional incansable que ha participado en numerosos proyectos, entre los más destacados, Hush, GTR y Alliance, cada uno en una década distinta. Además, ha tenido tiempo de ir construyendo una carrera en solitario, la que reactiva ahora, después de mucho tiempo aparcada, con la edición de este The Dividing Line, un trabajo de eficaz rock melódico, con todos los ingredientes necesarios para atrapar a los seguidores del estilo.

Robert, ha puesto todo su esfuerzo y habilidades para entregar una grabación que no se aleja de las habituales armonías pegadizas que caracterizan el AOR, encargándose personalmente de todos los instrumentos.

Un trabajo donde no faltan las baladas, los medios tiempos, los estribillos asimilables y los esquemas accesibles. Pero lo más significativo del álbum es la capacidad de Berry para rentabilizar las composiciones más dinámicas a base de una incuestionable variación de recursos guitarreros, posiblemente, factor determinante a la hora de juzgar el contexto general de The Dividing Line.

Definitvamente, no encontraremos sorpresas, pero podremos disfrutar de la competitiva capacidad del músico para encontrar caminos resolutivos de fácil digestión y con la suficiente sofisticación como para atrapar al oyente con un guión sonoro sujeto a patrones que se reconocerán al instante.

Un disco que refleja la madurez del artista y su elegancia en el tratamiento de canciones con texturas moldeables, entre las que merecen ser destacadas I Gave You The Best Of Me y Life Is On Fire, por salirse algo más de los parámetros registrados en el resto del disco. La primera por su energía contagiosa y la presencia de unos teclados de añejos aromas setenteros, y la segunda por el buen juego que aporta la batería y su entorno misterioso.

Para momentos más convencionales, nada mejor que quedarse con el tema que da título al disco, todo un arquetipo del género melódico.

Locky Pérez