BUFFY
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Los Scoobies empiezan la universidad en su cuarto año de serie y, con ella, un nuevo ciclo para el show. Si la premisa de las tres primeras temporadas era “El instituto es el infierno”, ahora vemos como en la universidad todo es más grande y menos acogedor. Joss Whedon quería introducir en esta temporada la entrada en la vida adulta de los protagonistas y, con ella, multitud de temores y cambios. Esta situación afecta a todos y hace que, durante toda la temporada, el grupo esté más dividido que de costumbre. Willow sigue con su relación con Oz hasta que este se va de Sunnydale para encontrar la forma de dominar su lobo interior. Será entonces cuando empiece una relación con Tara, una bruja con la que avanzará a pasos agigantados en el mundo de la mágia. Xander, apartado de la vida universitaria, se siente cada vez más inútil y pasa de trabajo en trabajo sin éxito. Su relación con Anya es también indeterminada y extraña. Giles, por su parte, ha perdido sus dos trabajos (vigilante y bibliotecario) y pasa toda la temporada intentando ocupar su tiempo como sea. Hasta Spike, que vuelve a la serie como personaje regular, se ve cambiado cuando le implantan un chip en el cerebro que le impide hacer daño a los humanos. Con respecto a Buffy tiene que resolver la pérdida de Angel y, tras algunos traspiés, encuentra a Riley. En apariencia es un chico normal (como Buffy desea) pero pronto se descubre como un militar encargado de capturar demonios y estudiarlos. Esta organización militar, llamada la Iniciativa, es la protagonista de la trama principal. Y es que la Iniciativa crea un monstruo con partes humanas, mecánicas y de demonio llamado Adam que será el Big Bad de la cuarta temporada. Esta fue una temporada difícil en muchos sentidos. A la marcha de Angel y Cordelia, dos de los personajes clave en las anteriores entregas, se une la inclusión del nuevo novio de Buffy que nunca tuvo buena acogida. Además, hay que reconocer que todo el tema de la Iniciativa no está demasiado bien llevado y que Adam es uno de los enemigos más cutres y con menos carisma de toda la serie. Por si fuera poco, acostumbrados a ver el grupo unido se hace raro ver a la pandilla cada uno por su lado. Pese a ello, la cuarta temporada tiene algunos de los mejores capítulos de la serie, como “Silencio” o el atípico y onírico final de temporada. El regreso de Faith por dos capítulos también está bien llevado y nos conduce a uno de los varios crossovers con Angel. Estos cruces con la serie del vampiro con alma son una constante en la temporada y cabe decir que se disfrutan más viendo las dos series en orden de emisión. Si este fue el año de la experimentación, la universidad y el cambio, Joss Whedon quería que en la quinta temporada el grupo volviese al hogar, a la familia, y precisamente ese será el principal tema de la siguiente temporada. |
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